El seis por ciento de “nada de nada”



Ya se sabe: comienzas por asesinar gente y terminas no cediéndole el asiento a una ancianita en la guagua. O su equivalente: empiezas por desideologizarte, sigues intentando esconder todo lo que huela a comunismo, y terminas pactando con Nueva Canarias y el PIL. Y para mayor bochorno, “argumentando” (se supone que a favor) que “tal acuerdo no incluiría ni programas, ni candidaturas, ni análisis políticos, ni nada de nada. Sería sólo un acuerdo legal para superar la antidemocrática barrera del 6%”. Este es el camino de IU Tenerife hacia la nada. Cuesta abajo y sin frenos.
Y todo ello para justificar un apaño electoral que permitiría a Román Rodríguez (Nueva Canarias) y a Fabián Martín (PIL) entrar en la cámara autonómica ¡con los votos de la izquierda! Eso sí, sin programa ni “nada de nada”. La cosa tiene su lógica: sin programa se puede girar mejor a la derecha (¡ar!). Primero pisar moqueta, y luego ya veremos.
Es evidente que difícilmente se podría pedir a fuerzas radicalmente partidarias  del capitalismo que fueran a consensuar un programa presentable ante el electorado de izquierdas. Socialistas por Tenerife (SxT) no es más que un grupo de psoístas a los que las luchas por el poder han descabalgado, pero no se han hecho de izquierdas, ni contrarios a las recetas de ajuste neoliberales. Nueva Canarias, partido de derechas donde los haya, no es más que una escisión de Coalición Canaria después de otra trifulca perdida por el “quítate tú para ponerme yo”, tras haber gobernado con el PP. Y ya ir con el caciquil PIL es un caso peor que ir con el PP de Camps porque, a diferencia del valenciano, Dimas Martín, líder del PIL, sí que está condenado y en la cárcel por corrupto.
Lo más cínico del asunto es que esa tomadura de pelo al electorado se pretende presentar como “democrática”, porque consiste en burlar la “antidemocrática barrera del 6 por ciento”. Similar, por cierto, a las que existen en otros sistemas electorales de países considerados absolutamente democráticos. Puestos a poner, y con el mismo argumento con el que se pretende pactar con SxT, Nueva Canarias y el PIL, cabría “democráticamente” y “sin programa” pactar con cualquier partido (incluída la extrema derecha) con tal de salir de pobres, porque se considera un error “pensar que el juego democrático limpio sólo se logra con los que son idénticos, o muy parecidos, a nosotros”. La versión oportunista extrema de “el fin justifica los medios”.
Izquierda Unida se enfrenta a una auténtica disyuntiva. O sigue el camino a la derecha del sector hegemónico en la isla de Tenerife, donde el electoralismo más burdo es ley, y da lo mismo la izquierda que la derecha más corrupta y caciquil con tal de satisfacer mezquinas ambiciones personales, o avanza en la dirección de la unidad de la izquierda anticapitalista en torno a un programa que sirva para conquistar las mentes y los corazones por una alternativa socialista.
Si IU (IU Tenerife, IU Canarias e IU federal) optan por la calculadora electoral en vez de por la ideología, su futuro será “nada de nada”, un auténtico suicidio político. Si, por el contrario, apuestan por la unidad y la resistencia desde posiciones de izquierda, como empieza a apuntar  el posicionamiento de la dirección nacional de IUC, a no muy tardar nos encontraremos en el camino.

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