[Entrevista] -segunda parte- de Tribuna Comunista de Canarias a Juan Rafael Lorenzo, Secretario Político del Comité Nacional del Partido Comunista del Pueblo Canario y Director de Propuesta Comunista (revista del PCPE)

“Una salida revolucionaria requiere necesariamente romper con el euro, la Unión Europea y la OTAN”
 

 
Tribuna Comunista: Sabida es la apuesta que a nivel del Estado realiza el PCPE por los CUO. ¿Podrías describirnos, para los profanos, qué son y sus líneas?
Juan Rafael Lorenzo: Los Comités para la Unidad Obrera son la estrategia de unidad del movimiento obrero que hemos definido en la Conferencia de Movimiento Obrero del PCPE. Los CUO no son un sindicato ni aspiran a serlo. Entendemos que ya hay suficientes sindicatos y que de lo que se trata es de superar ese fraccionamiento sindical, que indica debilidad. Nunca el movimiento obrero es tan débil como cuando tiene multitud de organizaciones sindicales. Por tanto, los CUO son un espacio de encuentro que el Partido Comunista de los Pueblos de España está trabajando en el que tratamos de que confluyan aquellos miembros del movimiento sindical, miembros del movimiento obrero, de la clase obrera, que tienen una mayor predisposición a desarrollar un sindicalismo combativo, un sindicalismo de clase, de confrontación, desarrollándolo desde las mismas organizaciones sindicales en las que están. Es decir, los CUO no le pide a nadie que abandone la organización sindical donde milita; al contrario, se le pide a quienes se acercan a los Comités para la Unidad Obrera que mejoren y profundicen su trabajo en aquella organización sindical en la que están y, si no están en ninguna organización, se le orientan a la afiliación y el trabajo en la organización sindical más apropiada de su centro de trabajo, sin, por tanto, marcar una orientación concreta de afiliación sindical, sino que lo que marcan es una línea de trabajo, en el sentido de la recuperación y el desarrollo del sindicalismo de clase, basado en el colectivo obrero de la empresa, basado en la asamblea obrera, en la potenciación de los comités de empresa -como organismo básico de representación de las trabajadoras y de los trabajadores-, el desarrollo de un sindicalismo combativo, de confrontación y de rechazo al pacto social; o sea, un sindicalismo de lucha y un sindicalismo de solidaridad entre los sectores de la clase obrera que estén en lucha (allí donde haya un colectivo en huelga o en lucha por su convenio, por sus reivindicaciones, hay que estimular, hay que organizar, hay que llevar la solidaridad del resto de la clase obrera, cosa que hoy se da muy poco y ante situaciones muy clamorosas, como pudo ser la acampada de Sintel o la solidaridad que está generando en este momento la lucha minera. Pero no se trata de que la lucha combativa, ejemplar, de un sector genere la solidaridad. Se trata de que la solidaridad esté estructurada en los genes del movimiento obrero, del movimiento sindical y que no sea preciso esperar a que una lucha adquiera las dimensiones que tuvo la acampada de Sintel o la que tiene hoy la lucha minera para que entonces surja la solidaridad, sino que desde el momento en que un colectivo obrero emprende una  lucha inmediatamente se organice la solidaridad del resto de la clase para que esté apoyando. Por tanto, los CUO son o pretenden ser un espacio unitario en el que no sólo puede participar, sino que está convocado a participar, cualquier trabajador, cualquier trabajadora, con afiliación a cualquier sindicato o a ninguno, para construir la unidad obrera desde esos parámetros: unidad en la asamblea de empresa, lucha de confrontación contra el capital en torno a los intereses y derechos de la clase obrera y la solidaridad entre todos los sectores obreros, porque la lucha de unos tiene que ser la lucha de todos, para que un día la lucha de todos produzca la victoria de la clase obrera. Esa es la apuesta de los CUO. No es un sindicato, no pretende ser un sindicato, pero sí un instrumento de lucha sindical de los sectores más conscientes, más combativos de la clase obrera, sin distinción de siglas sindicales o políticas.
TC: Julie Gavras dice que  “la juventud está sobrevalorada, es un estado, no tiene ningún mérito”. ¿Qué piensas sobre esto, sobre el rol de la juventud y los Colectivos de Jóvenes Comunistas en esta crisis?
JRL: La juventud ha sido siempre un sector dinámico, renovador, en todas las sociedades. Por ese estado de dinamismo, de renovación, de nueva percepción de las realidades, es un sector transgresor. Unas veces, esa trasgresión, esa renovación, la expresa políticamente; y, otras muchas, la expresa en otras direcciones, no siempre, necesariamente, positivas para el progreso social.
La juventud, hoy, está llamada a convertirse en una fuerza de combate muy importante, siempre que adquiera una orientación política adecuada: no por ser joven se es revolucionario (revolucionario es aquel que tiene una ideología y unos propósitos revolucionarios, no aquel que tiene una edad determinada). Pero la juventud está siendo sometida a unas condiciones de vida que podríamos definir como bastantes decepcionantes desde el punto de vista vital, una juventud a la que el futuro independiente se le aleja cada vez un poquito más y, por tanto, una juventud que está, por su situación objetiva, en condiciones de mirar de nuevo hacia los ideales revolucionarios para conquistar su vida, conquistar su futuro y, con ello, conquistar un futuro para la sociedad. El Partido Comunista tiene una tremenda confianza en los sectores juveniles obreros y populares; confianza en su capacidad o en su disposición para asimilar la ideología revolucionaria e incorporarse a la lucha revolucionaria organizada y disciplinada, que haga avanzar las posiciones de la clase obrera, de todo el pueblo, y de emprender el camino de la victoria. Por sus condiciones de vida, no por su edad, entendemos que la juventud, hoy, va a jugar un papel importante en ese trayecto de la lucha de clases que estamos cubriendo actualmente. Y que jugará ese papel positivo y revolucionario siempre que asimile, asuma, la ideología revolucionaria -la ideología de la lucha por el socialismo y el comunismo- y la estrategia de organización vinculada a esa ideología en torno a la lucha sindical y la lucha política en el Partido Comunista.
TC: En esta fase, es evidente que gran parte de la tarea partidaria se centra en la lucha política, en la movilización de los trabajadores y movimientos sociales. Pero, ¿y la lucha ideológica, qué hace el Partido Comunista del Pueblo Canario en cuanto a la preparación de cuadros?
JRL: Tanto el Partido Comunista del Pueblo Canario como el Partido Comunista de los Pueblos de España, a partir del 9º Congreso celebrado en diciembre de 2010, ha emprendido una intensa tarea de formación de sus cuadros y de su militancia, estructurada en una serie de escuelas: una escuela central de cuadros y varias escuelas territoriales para los cuadros de los comités intermedios y dirigentes de esos territorios. En Canarias, concretamente, a principios de junio celebramos la escuela territorial de Canarias, que la hicimos en Tenerife, con el desarrollo de un programa de estudios centrado, fundamentalmente, en el esclarecimiento, en la comprensión, de la crisis capitalista que vivimos (de dónde viene y cuál es su previsible desarrollo) y en la estrategia y la táctica del partido para afrontar este momento de la lucha política y de la lucha de masas y la lucha ideológica. Tenemos esa estructura de escuelas, que están funcionando y que han terminado una primera fase en este verano, y que inmediatamente iniciamos una segunda fase de formación, a partir de septiembre, con un nuevo temario. Entendemos en el partido que la lucha ideológica, hoy, es clave para el desarrollo del proyecto revolucionario: hay que confrontar con las posiciones de socialdemócratas y reformistas de todo tipo con posiciones elaboradas, bien estructuradas, de tal manera que vaya ayudando a la propia militancia del partido y a los sectores que van a la lucha en estos momentos; ayudándolos adquirir la conciencia y la necesidad de lo que nosotros hemos establecido como el objetivo de lucha central en este momento y hasta su culminación (o sea, hasta la victoria): hoy la lucha es por el socialismo, la lucha es por el comunismo, y no hay ninguna fase intermedia entre el poder del capital y el poder de la clase obrera como ya dije anteriormente. En torno a esto hay que desarrollar la lucha ideológica, hay que hacer la confrontación teórica, política e ideológica contra la socialdemocracia -no sólo la del PSOE- contra todos los sectores del reformismo de izquierdas, que no plantean con claridad el objetivo de la lucha revolucionaria por el poder, la lucha revolucionaria por construir la sociedad socialista. Recuerdo que el boletín “Publicidad Partidaria” de lucha contra el eurocomunismo venía encabezado por una cita de Lenin que dice que sin derrotar ideológicamente al oportunismo y al reformismo es impensable la revolución.
TC: Recientemente se disolvió, incorporándose al partido, la organización del PRCC. ¿En qué fase considera el Partido Comunista del Pueblo Canario que se encuentra lo que se ha dado en llamar la diáspora comunista en Canarias?
JRL: La división del movimiento comunista en el Estado Español, que hunde sus raíces en los finales de los 60 y principios de los 70 del siglo pasado, que se ha prolongado hasta a el día de hoy, es una situación de división que es obligado superar para poder desarrollar el proyecto revolucionario de una manera sólida y más rápida. Sabemos que no es una tarea sencilla porque esta diáspora -como tú dices- no es de ayer ni de anteayer, sino que se da con la debacle del PCE a finales de los 60 y principios de los 70, por lo que una parte de la militancia que entonces hubo ya hoy está en otras coordenadas y otra parte, que se mantiene en las coordenadas del comunismo y de la aspiración al socialismo, no tiene unificado un análisis de la situación, de la lucha de clases internacional y estatal en el momento actual, no tiene unificado un análisis del porqué de la división del movimiento comunista en el Estado Español y no tiene unificado un camino de superación de esa división. Entendemos que en estos momentos, en que el ascenso de la lucha del movimiento obrero y de la lucha de masas se está dando, se crean condiciones más favorables para que los diferentes sectores comunistas organizados y no organizados vayan encontrando un lenguaje común, un análisis común de la situación de la lucha de clases, de la situación del capitalismo y de las necesidades que impone al movimiento revolucionario; y que, desde ese desarrollo de la lucha del movimiento obrero y del movimiento popular, también nos coloquemos en situación de dar nuevos pasos de encuentro y unidad de los comunistas y, fundamentalmente, que ello ayude a la incorporación de generaciones nuevas de militantes comunistas estimulados por esta situación de crisis, esta situación de lucha popular que en estos momentos tenemos, y que, por tanto, las filas de la revolución, las filas del Partido Comunista, crezcan con un espíritu combativo, un espíritu de confrontación con el capitalismo y de lucha sin tregua por conquistar el poder y construir la sociedad socialista.
TC: La revolución bolivariana nos indica que otro mundo es posible, que sí hay vida inteligente más allá de las políticas neoliberales. ¿Salir del euro, sí o sí?, ¿es posible una salida democrática dentro del sistema actual?
JRL: En estos momentos nos encontramos desarrollando toda una campaña bajo el lema “Salida del euro, de la Unión Europea y de la OTAN”. Entendemos que esos son tres pilares fundamentales del poder capitalista en el marco geográfico donde nos toca desarrollar la lucha revolucionaria, tres instituciones del imperialismo europeo estructurado en torno a la Unión Europea, y que, por tanto, una salida revolucionaria (es decir, un rompimiento con el capitalismo para iniciar la construcción del socialismo) requiere necesariamente romper con las principales instituciones que hoy dan fuerza, dan poder, al gran capital en Europa, y esas instituciones son el euro, la Unión Europea y, en el apartado militar, la OTAN. Colocarlas en el punto de mira y hacer entender al movimiento popular que es necesario romper con esas instituciones para poder desarrollar un proceso revolucionario en el marco del Estado Español es una parte esencial, urgente y del orden del día del Partido Comunista. Y decimos romper con esas instituciones para desarrollar, para poder ir a un proceso revolucionario, en el marco del Estado porque el Partido Comunista de los Pueblos de España y el Partido Comunista del Pueblo Canario consideramos que el marco de la revolución es el marco estatal, es el marco territorial de explotación de una porción de la clase obrera (en este caso, de la clase obrera del Estado Español), que ahí el capital que la explota se estructura en un poder con un Estado y unos instrumentos para la explotación, la coerción y el control de esa clase obrera, y que es en ese marco donde la lucha de clases adquiere unas características determinadas y es en ese marco donde la lucha de clases ha de tener el desenlace revolucionario. Ese desenlace revolucionario será mucho más complicado y más difícil sin romper con las otras grandes instituciones del gran capital en el ámbito europeo, cuales son la Unión Europea el euro y la OTAN. Eso como una cuestión que entronca con el planteamiento del Partido Comunista de Grecia, el KKE, en esta fase de la lucha de clases, de la lucha política, que ha tenido sus expresiones últimas en las elecciones celebradas en Grecia. El PCPE comparte grandemente la estrategia y los posicionamientos del Partido Comunista de Grecia: es la primera vez que en Europa un Partido Comunista, después de la Segunda Guerra Mundial, se niega a cogestionar el poder del capital y plantea una estrategia de ruptura y de posibilidad del triunfo de la revolución en el ámbito del capitalismo desarrollado, del capitalismo del llamado del primer mundo. El Partido Comunista de los Pueblos de España comparte ese planteamiento, esa visión, esa concepción de la lucha del Partido Comunista de Grecia, y comprende que plantearse una política de no alianzas para la conformación de gobierno ni con Syriza ni con el PASOK ni con ningún otro grupo de los que en Grecia hoy tienen una cierta representación política y que no plantean la ruptura con las instituciones fundamentales del gran capital europeo para poder desarrollar un proyecto autónomo en Grecia -el líder de Syriza se desgañitó en la segunda vuelta de las elecciones donde quiera que pudo ir y donde quiera que quisieron oírlo (y quisieron en muchos sitios) diciendo que ellos sí amaban el euro, ellos sí iban a respetar el euro y que lo que querían era renegociar las condiciones con la Unión Europea. Desde nuestro análisis, entendemos que no es posible renegociar nada con la Unión Europea en cuanto a los caminos para afrontar la crisis- y en estos días lo estamos viendo en el Estado Español: la única receta que hay es vuelta de tuerca y nueva vuelta de tuerca sobre los intereses de la clase obrera: ampliación de la explotación, abaratamiento de la fuerza de trabajo, empobrecimiento, por tanto, de los sectores populares; eso es lo único que admite la Unión Europea, porque, además, es lo que necesita imperiosamente para poder salvarse como clase en el poder. Por lo tanto, compartimos y nos sentimos muy cerca de la estrategia y los planteamientos tácticos que el Partido Comunista de Grecia está llevando adelante diciendo no a la cogestión del poder de los capitalistas, diciendo no a que la clase obrera sea subsidiaria en la lucha de clases.
Por otro lado, América Latina es otra realidad. América Latina no es un espacio imperialista, no tiene un desarrollo imperialista de su capitalismo y, lo que hoy se está viviendo en América Latina, es, por un lado, la derrota de las políticas neoliberales -que sangraron y llevaron a la extenuación a esos pueblos- y, por otro lado, se está dando la confrontación de sectores de la burguesía que pudiéramos llamar nacional de esos países con la burguesía dependiente más vinculada al capital imperialista. Esos procesos democratizadores que se dan en Venezuela, Bolivia, en Ecuador... pues se dan en un contexto de contradicciones entre los sectores capitalistas de esos países en los que, en el caso de Venezuela, por ejemplo, el Estado juega un papel muy importante como agente económico al ser el propietario del principal sector económico del país –que es la explotación y comercialización del petróleo-, que permite, al estar en manos del Estado, al haber el Estado reasumido su papel en ese sector estratégico, el desarrollo de unas políticas de desarrollo económico muy potentes y, también, con un nivel de autonomía muy importante en relación con sectores de la burguesía parasitaria venezolana y con el capital internacional, en particular, el capital imperialista norteamericano. Estos procesos de profundización democrática –digamos, de rompimiento con las viejas estructuras de dependencia en relación con el imperialismo, especialmente norteamericano- pues están permitiendo niveles de desarrollo autónomo en esos países que concitan un gran apoyo popular y que nosotros apostamos porque se profundicen y se desarrollen hacia el triunfo de las clases populares y la toma del poder por las clases populares en todos los países latinoamericanos donde los procesos están más avanzados. Tenemos esperanzas fundadas en que esos procesos sigan avanzando en el camino de la soberanía nacional y transiten hacia modelos socialistas y, al mismo tiempo, advertimos sobre el peligro que en esos procesos se da, que, por ahora, tienen dos importantes botones de muestra: Honduras y Paraguay, que indican que el enemigo no está quieto y trata de conquistar las posiciones perdidas; que tienen unos elementos de contradicción muy grandes en Colombia y que, por tanto, es preciso consolidar todos esos procesos por la vía de la toma del poder realmente por los sectores la clase obrera de todos esos países, entronizando un proyecto de desarrollo basado en la economía productiva socializada y en el protagonismo político y de dirección de los sectores económicos de la clase obrera y demás sectores populares.

 
ABAJO EL GOBIERNO CAPITALISTA Y LA MONARQUÍA
VIVA LA LUCHA DE CLASE OBRERA
LUCHEMOS POR LA REPÚBLICA SOCIALISTA
 
SÍ HAY SOLUCIÓN
SALIDA DEL EURO, DE LA UNIÓN EUROPEA
Y DE LA OTAN
 
VIVA CANARIAS LIBRE Y SOCIALISTA
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