Negociación colectiva en tu propia empresa: Razones para apostar por ella


Compañero,
Recuerdo para tus nietxs, 
recordando los días de negociación del convenio.
Foto de tu álbum personal. 

¿Por qué resignarse a que te apliquen un convenio colectivo que otros (que no conocen para nada la empresa, ni a al patrón, ni a ti) han negociado a nivel sectorial, provincial o nacional? Tras la Reforma Laboral, la negociación colectiva ya no es una herramienta sólo al alcance de los sindicatos, sino de todas y todos los trabajadores. Ha llegado el momento de negociar las relaciones laborales dentro de la propia empresa, a la medida de sus necesidades y hablando cara a cara con tu patrón.

UNA FECHA CLAVE A LA VUELTA DE LA ESQUINA. El próximo 8 de julio es muy probable que en la empresa se queden sin convenio colectivo. Así, literalmente. ¿Qué por qué? Tras años de tiranía de la ultraactividad de los convenios (lo que provocaba que si un convenio no se negociaba, siguiera estando vigente por los siglos de los siglos), la Reforma Laboral (Ley 3/2012) puso fin a esta situación anticuada, limitando a un año su ultractividad a partir del momento en que fuera denunciado. Miles de convenios fueron entonces denunciados, lo que significa que el 8 de julio “caducan”. El día 9 la empresa y tu no estarán ya atados a su convenio, y es una ocasión única para empezar a pensar en negociar tus propias reglas, que den respuesta a las necesidades reales de la empresa y pactadas directamente con tu propio patrón.

Consejo: No te preocupes: no tienes que tener conocimientos de derecho laboral, seguridad e higiene etc. y mucho menos intenciones de ganar un salario que este por encima de tus posibilidades.

BIENVENIDO A LA NUEVA NEGOCIACIÓN. Las reglas de la negociación colectiva han cambiado. Pasó a la historia el que sentarse a negociar un convenio significara mejorar el anterior. Ahora la empresa se sienta a la mesa de negociación con una posición negociadora mucho más débil (te lo tienen que decir todo a la cara, si tienen cojones), lo que abre un marco de diálogo fructífero, que permite acabar con problemas que lastran la productividad y la rentabilidad de la empresa y que va a permitirte llegar a soluciones win-win, donde lxs patronxs no dejen de ganar y puedas ser solidario con los proyectos de futuro de sus herederos.

NO TE PIERDAS EN NEGOCIACIONES ESTÉRILES. Negociar un convenio propio es tarea fácil. No pierdas tiempo y energía negociando aspectos irrelevantes, que apenas van a tener relevancia para ti y tu familia. Ni se te ocurra plantear sarandajadas de presión como la huelga, esas actitudes son las que han provocado la crisis. Deja que la empresa proponga las condiciones, son auténticos genios en la negociación colectiva. Llevan años sentándose en mesas de negociación, tratando con sindicatos y representantes de los trabajadores y se lo saben absolutamente todo. Limítate a estrechar la mano y rubricar el acuerdo. 
Total en cien años todos calvos.
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