¡Por una educación pública al servicio del Pueblo Trabajador!



¿Por qué el gobierno quiere una nueva ley educativa?
El gobierno plantea la Ley supuestamente para mejorar la calidad a raíz de los resultados de las pruebas PISA. Estos informes se basan en pruebas sin tener en cuenta análisis sociales, económicos o culturales y no responden a criterios científicos y pedagógicos ni serios, ni demostrables.
La Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa es el nuevo proyecto del capitalismo en la educación, representada en este caso por el PP pero la podría asumir el PSOE, CiU y otros partidos burgueses, porque no es cuestión de partidos sino de la clase social a la que representan, para situar la educación pública al servicio de las necesidades del capitalismo o lo que es lo mismo; una educación al servicio del mercado (capital).
La LOMCE es una nueva ley porque la burguesía  necesita elitizar y mercantilizar la educación; la quiere elitizar para conseguir una educación precaria que genere una mano de obra con una cualificación mínima para nuestros hijos/as, futuros trabajadores/as, y una educación de calidad y altamente cualificada para sus hijos/as, futuros burgueses/as. Al capitalismo no le conviene que los trabajadores tengamos educación superior, ni conocimientos ni sentido crítico, sino únicamente que seamos productivos, obedezcamos y consumamos.
Necesita además, reducir drásticamente la inversión en educación pública y servicios sociales y matar tres pájaros de un tiro: salvar bancos, pagar la deuda y hacer negocio con la educación todo ello con el objetivo de superar la crisis estructural del capitalismo. Son muchos miles de millones los que están en juego y es una oportunidad de negocio.


¿Cuáles con las principales características de la LOMCE?
Se da prioridad a la enseñanza privada (concertada con dinero público) sobre la pública. Para aumentar el número de aulas privadas con dinero público sólo habrá que atender al ambiguo concepto de “demanda social”, se amplia de 4 a 6 años la renovación y elimina la obligación de la administración para ofertar plazas públicas, ahora son sólo “plazas”. 

El centro de estudios se gestionará como una empresa (los trabajadores/as ya conocemos su democracia) todo bajo la excusa de la “autonomía del centro”.
Hasta ahora la comisión de selección del director en 2/3 estaba formada por representantes del centro, ahora la administración controlará como mínimo un 51% de los integrantes de ésta, por tanto elegirá prácticamente a dedo.
El Consejo Escolar pasará a ser un órgano consultivo, hasta ahora decidía por ejemplo cosas tan importantes como la admisión de alumnado o la programación general, en la LOMCE sus facultades pasarán al director.
El director podrá elegir a dedo a personal del centro, tanto a funcionarios de carrera como a personal interino. Por tanto el director gestiona el centro como una empresa que debe dar beneficios, desaparece así la democracia, los derechos laborales, etc.
Se fuerza la centralización de la educación.
El gobierno fijará los contenidos educativos de las comunidades autónomas; en un 65% en las que haya idioma cooficial y en un 75% sin lengua cooficial, con el objetivo de “derechizar, evangelizar y españolizar” al alumnado. Dejan entrever que el problema del sistema educativo son las comunidades autónomas, argumento totalmente falso.
Se garantiza la desigualdad.
Se crearán rankings de centros. Los centros recibirán más o menos fondos para recursos y salarios docentes en función de resultados académicos sin tener en cuenta las condiciones sociales o económicas tanto del centro como del alumnado. Es decir, el alumnado obrero con mayores dificultades tendrá peores recursos que el alumnado burgués.
Se financia la segregación por sexo. Colegios del Opus Dei donde se educa según principios de segregación por sexos recibirán dinero público.
El objetivo ya no es enseñar y aprender.
El objetivo pasa a ser seleccionar al mejor alumnado para que sólo una minoría tenga acceso a la educación superior y desviar a la mayoría de estudiantes de clase trabajadora hacia la Formación Profesional.
 Se introducen las famosas reválidas
(hasta 5 en primaria, secundaria y bachiller) para evaluar centros por rankings. A nivel pedagógico es una auténtica aberración ya que por mucho que se evalúe, no se mejora la calidad educativa. Al final se olvida el objetivo pedagógico de enseñar y aprender y todo se centra en las reválidas que acabarán condicionando la trayectoria del alumnado. El objetivo no es la calidad sino “expulsar” del sistema al que no encaje. Además dichas reválidas serán las que garanticen la obtención del título y de nada valdrá la labor del profesorado y el alumnado durante todo el curso.
La flexibilidad de trayectos, aumentando la exigencia sin aportar más recursos ni mejores pedagogías, será peor para el alumnado de la clase obrera. Se crean itinerarios que en realidad buscan crear dificultades al alumnado que no encaje en la alta exigencia. Los requisitos cada vez son más exigentes e irán poniendo trabas al alumnado y determinando sus estudios de por vida sin valorar dificultades personales, sociales, etc.
Formación ideológica capitalista y reaccionaria.
La LOMCE es formación ideológica capitalista pura y dura. Se introducen asignaturas como “Iniciación a la vida laboral y la actividad emprendedora”, se sustituye EPC por “Educación Cívica y Constitucional” y la asignatura de Religión sigue estando presente en la educación. Todo el anteproyecto de la LOMCE está plagado de referencias a la necesidad de fomentar en la educación el espíritu emprendedor, la competitividad, el emprendimiento, etc., mientras que no hay apenas referencias a valores colectivos como la solidaridad, la cooperación, etc.
Mientras aumenta este peso ideológico se reducen las asignaturas de contenidos humanísticos y sociales que son las que permiten al alumnado adquirir los conocimientos necesarios para interpretar el mundo y la sociedad. En el caso de los hijos de la clase obrera, aquellos conocimientos críticos que nos permiten entender el porqué de nuestras condición social, la explotación que padecemos, etc. y nos han permitido forjar nuestros derechos colectivos.
El refuerzo de materias instrumentales busca una formación instrumental básica para “saber hacer” para “mejorar la empleabilidad”, confrontando con la idea de la enseñanza integral de conocimientos.
Se plantea como gran objetivo el aprendizaje del inglés, es decir, del idioma internacional del capitalismo. Pero esto sólo beneficiará a los estudiantes burgueses que aspiren a puestos directivos en multinacionales; para los jóvenes trabajadores el inglés normalmente sólo es útil a nivel laboral para trabajar de camarero.
Mano de obra barata para el empresario. Se introduce la FP dual, mano de obra barata a empresas y  renuncia a la formación académica integral del alumnado. El alumnado podrá pasar hasta un 70% del tiempo de estudio en la empresa. Serán por tanto esclavos en manos del empresario. A nivel ideológico la conclusión es clara: el sistema educativo debe cubrir las necesidades de las empresas (tanto es así que las propias empresas diseñarán y ejecutarán la formación profesional), no las necesidades de los trabajadores.

Como docente, estudiante o madre /padre, ¿en qué me beneficia esta ley?
En nada. Es una ley que situará a la educación pública en manos privadasHabrá menos trabajo para docentes, peores condiciones laborales y mucha menos democracia, menos de la poca que hay hoy día. Se crearán centros de 1ª para los hijos de la burguesía y centros de 2ª para la clase obrera.
Éstos últimos verán su calidad reducida a la mínima expresión; todavía más masificación si cabe, menos recursos, etc. Las constantes pruebas diagnósticas situarán al sistema educativo y al alumnado en la necesidad de pasar pruebas (preparar exámenes) y el aprender quedará en un segundo plano. En definitiva peor educación pública y gestionada como una empresa donde primará el beneficio empresarial y no la educación del alumnado.

¿Sólo recortan en educación?
No, los recortes sociales son un ataque generalizado de la burguesía (clase social que nos oprime a través del gobierno de turno) contra todos los derechos sociales de la clase obrera y sectores populares: derecho a la sanidad, a la educación, al trabajo, a las pensiones, a la ayuda a los/as dependientes, al salario, a la vivienda, a la negociación colectiva, etc.
Es lo que desde hace siglo y medio se denomina lucha de clases y no ha desaparecido desde entonces, muy al contrario va aumentando. El problema por tanto no es un partido u otro, de derechas o de izquierdas, todos los partidos burgueses defienden a su clase social. Debemos hablar de partidos de la burguesía y partidos de la clase obrera. El PCPE defiende a la clase obrera y sectores populares y es a través de la lucha de clases como entenderemos todos los recortes sociales.
Estas políticas se aplican directamente por el gobierno central o autonómico, gobiernen unos u otrosSiguen fielmente la línea que marca la Unión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional
Existen numerosos documentos donde estas instituciones, y otras, exigen a los gobiernos avanzar en la “liberalización de los servicios públicos” (es decir, poner los servicios públicos en manos de los empresarios). No son resultado de la crisis, sino que se teorizan desde finales de los 80 y se ponen en práctica desde entonces en muchos países de la UE. 
Aquí se demuestra como la UE, el Consejo de Europa, el BCE y el € son instituciones y herramientas al servicio de la oligarquía y que no pretenden satisfacer las necesidades del pueblo trabajador.
Todos los partidos que apoyan estas instituciones, de una manera u otra, intentando reformarlo o haciendo leves críticas, son cómplices de los recortes y de la situación que padece el pueblo trabajador. No hay posibilidad de que coincidan los intereses del explotador y del explotado así como el lobo no puede cuidar de un rebaño de ovejas. 

¿Qué modelo educativo defiende el PCPE?
El PCPE defiende lo público y por tanto la educación pública. Somos conscientes de que el actual sistema educativo tiene carencias y no es el que necesita la clase obrera y nuestro pueblo, surge con vocación pública pero en gran medida es una herramienta al servicio de los gobiernos representantes de la burguesía, la clase dominante. Pero es evidente que situar el actual sistema educativo aún más en manos privadas no va a mejorarlo, simplemente empeorarlo y por eso nos situamos radicalmente en contra y luchamos porque la educación sea un servicio público de calidad para la clase obrera.
El PCPE defiende una educación al servicio de nuestro pueblo, de la clase obrera y sectores populares y eso, por mucho que nos digan, sólo es posible en el Socialismo. La educación socialista será radicalmente opuesta a la del capitalismo; será un derecho básico universal, inalienable, gratuito y de calidad, controlado democráticamente por el pueblo y la clase obrera. La enseñanza se basará en la formación integral del individuo según principios científicos y humanísticos del materialismo dialéctico e histórico y abarcará todas las etapas de la enseñanza, desde las escuelas infantiles, pasando por la educación primaria, secundaria, universitaria, de adultos, etc.
La educación no sólo será formación reglada sino que formará parte de la vida colectiva en el Socialismo. Una nueva pedagógica y metodología didáctica será fundamental basada en principios tales como la participación activa, la democracia, el conocimiento colectivo, el enseñante como guía del aprendizaje consciente, la combinación de teoría y práctica, la co-educación, la diversidad, la interculturalidad, la multidisciplinariedad, el laicismo, el humanismo y el ecologismo.
Un sistema educativo que en definitiva abarque todas las facetas humanas, donde la colectividad y el individuo sean el centro y se potencien y desarrollen todas las capacidades humanas.

¿Cómo conseguiremos ese modelo?
Ese modelo es indisoluble a la Revolución Socialista en España. Para ello debemos empezar a ser conscientes de hacia dónde va la educación en el capitalismo y por qué educación queremos luchar.
Es necesario empezar a construir nuestro futuro como clase y como pueblo, para ello necesitamos golpear donde más le duele a la oligarquía; en los centros de trabajo, con organización obrera y Huelgas y con el horizonte de un sistema gobernado por la clase obrera. Debemos seguir fomentando la
Huelga como herramienta colectiva de lucha que históricamente lo ha sido y lo sigue siendo. Hay que superar el actual panorama de división obrera y sindical, para ello debemos generar estructuras unitarias donde la clase obrera más consciente pueda organizarse unida, los Comités para la Unidad Obrera. Hay que abandonar las estructuras imperialistas en las que participa el estado español, la Unión Europea y la OTAN, y que sólo nos sitúan al servicio del capital, las leyes educativas se rigen por el mandato de estructuras imperialistas.
La creación del Frente Obrero y Popular por el Socialismo no es una nueva alianza electoral para gobernar en el capitalismo, ese no es el objetivo de los/as comunistas del PCPE. El FOPS es el nuevo marco de alianzas para avanzar hacia el Socialismo como lo fue en su día el Frente Popular. El FOPS debe ser el objetivo estratégico si queremos superar la actual situación de miseria, paro, recortes y pérdida de la educación pública a la que nos condena el capitalismo.   

¿Qué puedo hacer para defender una educación pública al servicio del pueblo y la clase obrera? ¿Con qué herramientas cuento?
Organizarse y luchar, no hay otra vía. Ninguna promesa electoral de los partidos burgueses va a solucionar los problemas del pueblo trabajador. ¿Acaso crees que algún parlamentario de la burguesía va a garantizar tú derecho a la educación, a una pensión, a la negociación colectiva o a un salario digno? Sólo el pueblo salvará al propio pueblo, siempre ha sido así. La indiferencia y el pasotismo sólo empeoran la situación.
Reforzar las organizaciones de la clase obrera.
Debes incorporarte a la lucha con el resto de personas que están en tu misma situación, compañeros de trabajo, vecinos, en definitiva todos pertenecientes a la misma clase social y con los mismos intereses; la clase obrera. Hay que participar en las movilizaciones obreras y populares que busquen superar esta situación de miseria. Debemos reforzar las filas de las organizaciones que nacen de la clase obrera como herramienta para la revolución, el Partido Comunista de los Pueblos de España. Hay que superar la lamentable situación de desunión que sufrimos, sólo la unidad nos dará la victoria. Para ello debemos crear o incorporarnos a los Comités para la Unidad Obrera.
La Huelga y la movilización.
Hay que luchar por incrementar las movilizaciones obreras y populares. Debemos reivindicar la Huelga porque es la mejor herramienta de la clase obrera para demostrar que sin nuestro trabajo, nada se mueve. Hacer Huelga es una demostración colectiva de nuestra fuerza, demostramos colectivamente nuestro nivel de conciencia frente a los ataques de la oligarquía, ya sea en el centro de trabajo por no cobrar, por despidos, por la defensa del convenio o por la pérdida de derechos como la educación pública. Es hora de luchar y tomar partido.

Es hora de que digamos con una Huelga General lo que queremos:
¡Educación pública al servicio del Pueblo Trabajador!

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