Sin propósito de enmienda (1)
Ayer, revolviendo papeles, encontré el borrador de uno de mis estúpidos cuentos (todos lo son) escrito en el reverso de un rojo y triste extracto del banco. Lo habitual es separar el papel y dejarlo por cualquier parte a la espera de una próxima limpieza, en esta ocasión lo releí pausadamente hasta activar en mi memoria el recuerdo de las complacientes palabras de Gabriel Losada después de una apresurada lectura del mismo. - Chacho, estás hecho un Juan Rulfo con estos microrrelatos oníricos Gotas de limón sobre la herida de mi vanidad fue tal recuerdo. Losada, preñador de letras y hombre conspicuo donde los haya no podía equivocarse, sencillamente descargaba su ironía. Haciendo acopio de las tesis de Jung y de métodos freudianos ponía de manifiesto mis conflictos de personalidad surgidos la noche que me soñé amamantando a mi madre. El recuerdo de las palabras de mi amigo constataba que mis estúpidas FRIKis...
Comentarios
¿Son tuyas?
Bueno, no me gusta demasiado colgar cosas ajenas. Un fuerte abrazo y un 2009 pleno de buen rollito.
Con mis brillantes botas y vestida de grana
Poder viajar sin visas, desligadas de leyes,
Cargada de juguetes entrar por las ventanas.
Pondría a cada niño que vanamente espera
por su humilde pobreza lo que más le ilusione.
Aquel bello juguete que vio en una vidriera
Y anhela que los Reyes, colmen sus ambiciones.
Poder llevar la gloria a niños inocentes,
que en mentes infantiles no cabe el desengaño
que sólo tendrán Reyes los hijos de pudientes,
para los niños pobres, desolación y engaño.
Después llanto y tristeza al ver su zapatito
Perdura aun la cartita que el Rey nunca leyó.
Y ven jugar de lejos las risas y gritos,
a otro amiguito, con rifles y tambor.
Para ellos sólo quedan preguntas sin respuesta,
La ilusión de otro año en que sí pasarán,
Se buscan sus excusas... papá cerró la puerta,
Pero el año que viene ¡sí que podrán entrar.
¡Y Dios lo quiera niño que tengan Reyes!
Ya que mi gran deseo de ser Rey esta noche,
Concluye con la tristeza de inevitables leyes,
pues desgraciadamente ¡yo soy un Rey muy pobre!
Aurora García